Baja OrthopedicsBaja Orthopedics®Dr. Juan Martínez Caamaño
Grupo Médico · Oncología ortopédica

Tumores óseos

La mayoría de los tumores óseos son benignos. Aquí explicamos cómo se estudia una lesión ósea, qué hacemos y qué no.

Encontrar una lesión en un hueso asusta. Lo primero que conviene saber es que la mayoría de los tumores óseos son benignos: no son cáncer, no se diseminan y muchos ni siquiera necesitan operarse.

Lo segundo es que la diferencia entre uno benigno y uno maligno no se decide por lo que se ve en una radiografía ni por lo que se lee en internet. Se decide con un estudio dirigido y, cuando hace falta, con una biopsia hecha en el momento y en el lugar correctos.

Esta página explica cómo se estudia una lesión ósea, qué hacemos aquí y qué no, y en qué casos lo correcto no es viajar sino atenderte cuanto antes donde estés.

Señales que piden valoración pronta

Cuándo no conviene esperar

Hay molestias óseas que pueden revisarse con calma y otras que no. Si te reconoces en alguna de estas, busca valoración pronto, con nosotros o con el ortopedista que tengas más cerca:

  • Dolor en el hueso que aparece o empeora de noche y no cede con el reposo.
  • Una masa o bulto que crece, sobre todo si es firme y está fijo al hueso.
  • Una fractura que ocurrió con un golpe mínimo o sin golpe alguno.
  • Dolor que persiste en reposo, no solo al moverte o cargar.
  • Un hallazgo en una radiografía hecha por otro motivo, que el médico describió como lesión ósea de causa no clara.

Si tienes alguna de estas señales, lo que importa es el tiempo, no el lugar. No esperes a organizar un viaje: acude a valoración donde estés. Si quieres, escríbenos en paralelo y revisamos tu caso.

La distinción que ordena todo

No todos los tumores óseos son cáncer

Los benignos son la mayoría. Crecen despacio, se quedan donde están y no invaden otros tejidos. Algunos se descubren por casualidad en una radiografía y solo requieren vigilancia. Otros duelen, debilitan el hueso o lo deforman, y entonces sí se operan: se retira la lesión y se rellena o reconstruye el defecto. Entre los más frecuentes están el osteocondroma, el encondroma, el quiste óseo y el tumor de células gigantes.

Los malignos son poco frecuentes. Pueden nacer en el hueso —osteosarcoma, condrosarcoma, sarcoma de Ewing— o llegar desde otro órgano, que es la situación más común en adultos y se llama metástasis ósea. Aquí el tratamiento casi nunca es solo quirúrgico: suele combinar cirugía con quimioterapia o radioterapia, y lo decide un equipo, no un médico solo.

El proceso

Cómo se estudia una lesión ósea

  1. 1

    Historia y exploración

    Desde cuándo duele, cómo duele, si hay masa, si hubo golpe, qué antecedentes tienes. Orienta más de lo que parece.

  2. 2

    Radiografía

    Es el primer estudio y muchas veces el más informativo. Varias lesiones benignas tienen una imagen tan característica que no hace falta nada más que vigilarlas.

  3. 3

    Resonancia magnética o tomografía

    Cuando la radiografía no basta, definen la extensión real de la lesión, qué tejidos están involucrados y si hay algo que la radiografía no mostró.

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    Biopsia

    Es la que da el diagnóstico definitivo. No todas las lesiones la necesitan; cuando la necesitan, es el paso que determina todo lo demás. Si ya te hicieron una biopsia en otro lado, tráela con sus laminillas y su reporte: no se repite por costumbre, se revisa.

Una biopsia parece un trámite menor y no lo es. Tomarla por el camino equivocado puede contaminar tejidos sanos y convertir una cirugía de salvamento en una amputación que no hacía falta. Por eso el principio en oncología ortopédica es que la biopsia la planee o la realice el mismo equipo que hará la cirugía definitiva.

Dr. Hernán Lindoro Félix, ortopedia y ortopedia oncológica
El equipo

Quién atiende estos casos

Al Dr. Hernán Lindoro Félix le corresponden los casos de tumores óseos dentro del Grupo Médico: reconstrucción y ortopedia oncológica.

  • Médico Cirujano, Universidad Autónoma de Sinaloa.
  • Especialidad en Ortopedia, IMSS, Centro Médico Nacional del Noroeste.
  • Diplomado en Cirugía de Salvamento y Reconstrucción en Ortopedia Oncológica — UNAM, Facultad de Medicina, organizado por el Instituto Nacional de Rehabilitación. De abril de 2011 a febrero de 2012, 1319 horas presenciales (1056 prácticas).
  • Cédula de especialidad DGP 5575849 · Cédula de médico cirujano DGP 3841775.

Qué se hace en Tijuana

  • Biopsia planeada, con el abordaje que no compromete la cirugía definitiva.
  • Curetaje de la lesión y relleno del defecto.
  • Resección en bloque con margen.
  • Reconstrucción con prótesis tumoral.
  • Reconstrucción con injerto o aloinjerto.
  • Cirugía de salvamento de extremidad.
  • Estabilización de fractura patológica.
  • Cirugía de metástasis óseas, incluida la estabilización para control del dolor.
  • Amputación, cuando el salvamento no es posible.
Honestidad, primero

Lo que no hacemos aquí

La quimioterapia y la radioterapia no las da un ortopedista. Un tumor óseo maligno se trata entre varias especialidades: oncología médica, radiooncología, patología y cirugía ortopédica oncológica, trabajando sobre el mismo caso.

Cuando tu caso requiere ese equipo completo, pasa una de dos cosas. Si podemos coordinarlo aquí, te explicamos con quién y cómo. Si lo que te conviene es un centro oncológico de referencia, te lo decimos y te ayudamos a llegar, con tus estudios ordenados y un resumen de lo que encontramos.

No vamos a retener un caso que se atiende mejor en otro lado. Eso no es un descargo de responsabilidad: es la razón por la que puedes confiar en lo que sí te propongamos.

Pacientes de Estados Unidos y Canadá

Si vienes de fuera

Un tumor óseo benigno sí encaja en un viaje corto: se valora, se opera y regresas, con seguimiento a distancia después.

Un tumor maligno es otra cosa y conviene decirlo antes de que organices nada. El tratamiento puede durar meses, encadenar varias fases y exigir que estés cerca del equipo que te atiende. Planear un viaje de unos días para eso te puede costar tiempo que importa.

Si sospechas que tu caso es maligno, lo útil no es agendar un viaje: es escribirnos. Revisamos lo que ya tengas y te decimos con franqueza qué vemos, si tiene sentido que vengas y, si no lo tiene, qué tipo de centro deberías buscar donde vives.

El siguiente paso

Escríbenos y revisamos tu caso

Si ya tienes radiografías, resonancia, tomografía o un reporte de biopsia, el Dr. Lindoro puede revisarlos. Escríbenos primero con tus datos de contacto: te respondemos y abrimos un canal seguro para que nos los envíes. Si todavía no tienes estudios y te reconoces en alguna de las señales de arriba, escríbenos igual y te decimos cuáles conviene hacer primero.

No nos mandes estudios ni describas tu caso en este primer mensaje. Pedimos lo mínimo para localizarte, a propósito: tu información clínica no debe viajar por un canal abierto.